


Hubertus Hohenlohe Mexico City, Mexico, 1959
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Exposiciones
15 minutes of fameLiterature
Anunciando su vida como si se tratase de un producto a la venta, su obra se convierte en un reclamo publicitario, una sala oscura donde los vibrantes colores de la ciudad, las luces y el movimiento crean un espacio cautivador donde el artista se pierde en una suerte de collages casi sacros; los santos venerados somos nosotros mismos, nuestro ego, nuestra imagen. La iconografía del cine y la publicidad se rinden ante la imagen repetida del artista que eleva su figura casi a los altares del narcisismo. Hubertus juega con nuestra percepción del mundo y nos invita a replantearnos quienes son nuestros nuevos dioses. Un reloj-escultura marca el paso del tiempo rodeado de personajes atemporales, invitándonos a ser testigos de nuestra propia mortalidad.