Resumen

Llegue a la pintura desde la poesía

José María Bermejo es un pintor de extraordinaria calidad y una trayectoria definida y coherente a quien bien podría considerarse inmerso en las vías contemporáneas abiertas por la obra de artistas sevillanos en la pintura española de los años setenta, pero al mismo tiempo de un modo «extraterritorial».

 

Originario de la misma población que Gerardo Delgado y José Ramón Sierra y coetáneo de Ignacio Tovar, Bermejo sigue su propio camino, desde unos inicios más bien sígnicos y expresionistas, pero con una gesticulación que podríamos definir como fría, hasta un interés por los elementos lingüísticos de la pintura. Las dos piezas de la colección, ambas Sin título, pertenecen a dos etapas diferenciadas en su producción: la primera, de 1982, corresponde a su primer momento de auge en la escena española, cuando resultan más perceptibles su admiración por el Frank Stella más exótico y colorista y el equilibrio entre espontaneidad y control; la segunda, siete años posterior, se enmarca en un momento de tránsito hacia formulaciones más próximas al minimalismo.

Obras
Biografía

José María Bermejo (Olivares, 1952) es uno de los principales exponentes de la pintura abstracta sevillana. Perteneciente a una generación de artistas que, junto a figuras como Gerardo Delgado, José Ramón Sierra, Ignacio Tovar y Manuel Salinas, rompió con la tradición figurativa en la Sevilla de los años sesenta, su obra representa una apertura hacia la modernidad y la exploración de nuevos lenguajes plásticos.

 

Aunque sus inicios parten de la abstracción gestual, su trabajo ha evolucionado a lo largo de décadas hacia una investigación más profunda sobre la relación entre la pintura, el lenguaje y la geometría. En sus series Transmisiones y Pintura Continua, desarrolladas desde 2006, Bermejo estructura su obra a partir de líneas, arcos y cuadrículas que, en combinación con el color, generan un ritmo visual dinámico y perfectamente orquestado. Su exploración de la relación entre la palabra, la imagen y el silencio da como resultado composiciones que parecen extenderse en una continuidad infinita, integrando elementos constructivos con una dimensión poética.

 

Formado en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Sevilla (1969-1972), amplió su educación en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander y la Universidad de Verano Antonio Machado de Baeza. Entre 1986 y 1991 fue profesor asociado en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, donde impartió la asignatura de Tecnología del Color.

 

Su obra se encuentra en importantes colecciones y museos, como el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, el Museo de Navarra en Pamplona, el Patio Herreriano de Valladolid y la Fundación Luis Cernuda. También forma parte de colecciones privadas y corporativas como L'Oréal Madrid y The Chase Manhattan Bank en Nueva York. Galardonado con numerosos premios y menciones, su trabajo sigue siendo una referencia fundamental en el arte abstracto español, destacando por su constante búsqueda de un lenguaje propio en la intersección entre la pintura y la estructura del pensamiento.

Exposiciones