Mi pintura es el futuro que juega con el pasado y se detiene en el presente. Ofrezco solo claves, dejando la interpretación final al espectador. Cada obra es un escenario detrás de una puerta, una invitación a entrar, explorar y completar la historia con la propia mirada.
Pintor autodidacta de vocación temprana, Juan Fernández Béjar ha forjado su estilo a partir de una profunda observación directa y el estudio de los grandes maestros europeos. Su obra, en sus inicios, mostró una fuerte influencia de la tradición pictórica española, en particular de la intensidad dramática apreciada en la Generación del 98.
A finales de los años sesenta, su pintura evolucionó hacia una síntesis personal entre el expresionismo y ciertos aspectos del surrealismo, explorando lo inquietante y lo onírico. Durante los años setenta, incorporó elementos del surrealismo ortodoxo y desarrolló una particular obsesión por la decadencia de los últimos Austrias, creando personajes fantasmagóricos con una estética teatral y rostros espectrales.
A partir de los años ochenta, su trabajo adquirió un carácter más barroco y perturbador, con un realismo detallado que provoca tanto inquietud como ironía. Su dominio del dibujo y su trabajo en series temáticas consolidan una trayectoria singular dentro de la figuración contemporánea, con una atmósfera envolvente y una iconografía propia.
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Juan BéjarBreve PausaOil on canvas46 x 38 cmVer más detalles
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Juan BéjarDos puntos rojosOil on canvas46 x 38 cmVer más detalles
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Juan BéjarLa mascotaOil on canvas46 x 38 cmVer más detalles
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Juan BéjarLa nocheOil on canvas100 x 81 cmVer más detalles
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Juan BejarPasatiempoOil on wood100 x 81 cmVer más detalles
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Juan BéjarSorpresaOil on canvas100 x 81 cmVer más detalles
Juan Béjar nace en Málaga en 1946. En 1964 viaja a Alemania, donde reside en Núremberg durante varios años. Su trayectoria artística, profundamente arraigada en la figuración, comienza a destacar a principios de los años setenta, consolidándolo como uno de los pintores más singulares de su generación. Desde entonces, ha explorado incansablemente la complejidad de la figura como emoción estética, desarrollando una visión única y profundamente personal.
En 1978, es elegido académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, cargo al que renuncia un año después. Además, fue miembro fundador del Colectivo Palmo, un grupo artístico clave en la modernización y vanguardia del arte en Málaga durante la década de los ochenta.
Su extensa carrera está marcada por numerosas exposiciones individuales y colectivas en España y el extranjero, con muestras en ciudades como Pamplona, Málaga, Madrid, Barcelona, Gijón, Santander, Dresde y San Salvador. Su obra ha estado presente en importantes ferias y galerías, incluyendo PAN Amsterdam, ART FAIR Den Bosch, Berliner Liste y ARCO Madrid.
El trabajo de Béjar forma parte de destacadas colecciones públicas y privadas, como la Colección Várez-Fisa (Madrid), la colección Helmut Brenske (Hannover), la Fundación Pablo Ruiz Picasso (Málaga), el Museo de Bellas Artes de Málaga y el Museo de Arte Moderno de San Salvador.
Ajena a las modas pasajeras, su pintura se fundamenta en un dominio sólido de la composición, el dibujo y la materia. Lejos de la arbitrariedad, su obra es un ejercicio de originalidad y energía creativa. Sus figuras, cargadas de una expresión poética y melancólica, se resisten a rendirse ante la realidad. Como en la búsqueda proustiana del tiempo perdido, su pintura intenta redescubrir una mirada olvidada del mundo, una imagen metafórica de los sueños, el instinto y la comunicación de los sentidos.
En su universo pictórico, como en las antiguas estaciones de De Chirico, coexisten el deseo de huida y la angustia de la partida, la calma y la inquietud, la ironía y la tristeza. Todo ello envuelto en una atmósfera indefinible, un espacio lleno de connotaciones, voces y registros que invitan al espectador a un diálogo entre la memoria y la imaginación.
(Miguel Ramos Morente, Gestor Cultural y Crítico de Arte)